Al día siguiente partimos hacia Paris, donde estuvimos 2 días y disfrutamos de esta bella ciudad: Vistamos la majestuosa Torre Eifel, el Arco del Triunfo, Le Sacre-Coeur, Notre Dame... Tras estos días partimos con dirección a Colonia, pasando por Bruselas.
Ya en Colonia nos alojamos en casas de alemanes, que cariñosamente y sin esperar nada a cambio nos esperaban con los brazos abiertos, nadie se quería quedar sin que algún peregrino se hospedase en su hogar. De esto nunca nos olvidaremos, una gran experiencia que ahora recordamos con cariño.
En Colonia visitamos la Catedral, donde yacen los restos de Los Reyes Magos.
El día 20 celebramos la vigilia con Su Santidad el Papa Benedicto XVI, en "Marienfeld” donde a lo largo de toda la noche fueron llegando peregrinos, hasta sobrepasar el millón de peregrinos.
Al día siguiente celebramos la Misa de Clausura con el Santo Padre e iniciamos el viaje de vuelta. Pero ya sabiendo donde iremos a la próxima Jornada Mundial de la Juventud: ¡Australia!
El día 23 con pena y cansancio volvimos a Paracuellos, pero con ganas de que llegue la próxima Jornada en 2008.